En esta ocasión nos dirigimos hacia el 5èmme Arrondissement, donde abundan las tiendas de cómic, para visitar los establecimientos más representativos en cuanto a la autoedición.
La Comète de Carthage - 4, Rue Frédéric Sauton
Se trata de una tienda y galería de cómics, situada en pleno barrio de las viñetas, es decir, justo a la izquierda de la catedral de Nôtre Damme, al otro lado del rio. Santuario de la escena independiente más cuidada de Francia y Estados Unidos, en sus estanterías podemos encontrar tomos e incluso colecciones enteras de publicaciones tales como Ego comme X, Écarquillettes, Editions Goto, etc. También aloja temporalmente exposiciones en las que ver originales de novelas gráficas de reciente aparición, y que se situan en el segundo piso o en el sótano alternativamente. No hay que dejar pasar por alto la pequeña estantería de al lado de la puerta, pues todos sus artículos tienen un 40% de descuento, y en ella podrían haber joyitas a un precio más absequible al que es usual en Francia.
Un Regard Moderne - 10, rue Git-le-Coeur
Para acabar con este recorrido llegamos a Un Regard Moderne, librería apartada del mundanal ruido del muy turístico Quartier Latin al situarse en un tranquilo callejón.
No se recomienda entrar más de dos personas a la vez en ella, porque el angosto interior está tan abarrotado de libros, revistas, fanzines y muñecos que resulta casi imposible darse la vuelta sin que varios tomos caigan al suelo. Los libros se amontonan desde el suelo hasta el techo, ocultando las paredes y formando una auténtica montaña tras la cual se encuentra el tendero, que amablemente se dispone a ayudarnos con la ardua tarea de seleccionar algunos ejemplares de su enorme colección. Va extrayendo fanzines y catálogos artísticos de la montaña, a cada cual más extravagante, algunos de los cuales pueden contener ilustraciones de artistas que van desde Picasso hasta la siguiente sensación que todavía casi nadie conoce.
Por desgracia la mayoría de ellos se salen de mi presupuesto (y de las dimensiones de un sobre de correos normal, para enviarlos a La Miao). Raudo y veloz, elijo unos cuantos en función de su precio, tamaño y la calidad de dibujos que contienen (estoy seguro de que si la volviera a hacer, el resultado sería invariablemente distinto). Las reseñas las publicaré dentro de un par de días.
Y así termina esta primera etapa de peregrinación por las tiendas de Paris, en siguientes episodios trataré de revisar otros fanzines de carácter más revindicativo y, quien sabe, algún día incluso visitar un salón de fanzines (que me parece que hace mucho tiempo que no se hacen)
¡Hasta la próxima!















